No encuentras vecino alguno que te abra la puerta de su templo ni comparta la conversación ilusionada que te haga comprender su patrimonio cultural. La afonía se agrava cuando difícilmente encuentras referencia alguna del lugar, por desinterés o desconocimiento. ¿Es una cosa consecuencia de la otra? Tal vez.
Aunque las primeras noticias del lugar gerundense, próximo a Banyoles, que se denominara Puigarnolf datan de 1017, su templo dedicado a San Cebrián fue consagrado el 24 de abril de 1248 por el obispo Berenguer de Castellbisbal.
Es de una sola nave que se cubre con vuelta de cañón ligeramente apuntada.
Desemboca en ábside semicircular rasgado en su parte central por una ventana de medio punto.
En el muro norte, se añaden dos capillas laterales.
La portalada de acceso, en el muro oeste. Se reconstruyó imitando la original pero conservando su forja románica con incisiones geométricas y cerrojo en cabeza de serpiente.
Campanario corona la fachada oeste.
Es accesible mediante complicada escalera.
Y descubrimiento en el sepulcro exterior que mereció la pena.
Actualización mar2026 | 💥+177 👀
Gran Guía Templos Románicos