En el partido disputado el pasado 29 de abril, Héctor Reynoso, capitán del "Chivas", escupió al jugador del "Everton", Sebastián Penco, al que amenazó con contagiarle la gripe A durante el partido de la Copa Libertadores.
Aunque este hecho llevaba una doble intención, el acto de escupir ha tenido connotaciones positivas y se ha usado para cerrar tratos y reforzar juramentos.
El diario "El Mundo" nos recordaba hace algunos años que, en la Grecia antigua, hacerlo hacia el lado izquierdo era una ofrenda a los dioses. Después, durante la Edad Media, se pensaba que servía para curar el mal de ojo y que, si se hacía sobre un enfermo, éste sanaba. En Marruecos, todavía en la actualidad, las mujeres hacen como que se escupen en el cuello del traje para alejar a los demonios. En algunos lugares los comerciantes lanzan también su saliva sobre el primer dinero que reciben durante el día para asegurarse una jornada productiva. En Inglaterra se hacía lo mismo sobre una moneda para atraer la suerte cada mañana. Muchos deportistas, aún hoy, escupen al suelo o sobre el objeto con el que juegan (pelota, raquetas, guantes, esquís…) porque piensan que este gesto les ayudará a ganar. Curioseando estos días para completar este post, he hallado estos versos de Gonzalo de Berceo, el poeta riojano de principios del siglo XIII:
Mal coçea el bue contra el aguijón,
Ca dánnase el pied,
prende grant lisión:qui arriba escupe,
lo que non es razón,
en el rostro li caye abueltas del grinón.
Otros pueblos:
Los rusos, antes de piropear a una mujer hermosa.
Los pastores suecos, escupen en la fuente antes de beber en ella.
Los noruegos, escupían sobre el casco del caballo recién herrado, o el lomo de la vaca que acaba de parir...
Última actualización, Ene2025 | 349👀
Es que donde esté un buen esputo...
ResponderEliminarLos futbolistas solo escupen cuando les enfoca la televisión en un primer plano, el resto del partido, no.
Los que escupen sin arar son los chinos. ¿No sé por qué?
ResponderEliminarJajaja, tú como de costumbre, afinando. Pancracio Celdrán, que de esto sabe un huevo, los jugadores (me imagino que los de cartas), saben que escupiendo, al tiempo que se da tres vueltas a la silla cambia la mala racha...
ResponderEliminarsiempre se aprende algo nuevo contigo froilan.
ResponderEliminarDentro de los memorables escupitajos literarios agregaría el realizaba el viejo vizcacha para que no le coman su carne asada en el "martin fierro"
Curioso. Aunque prefiero, sinceramente, que no lo hagan, para que te voy a engañar.
ResponderEliminarUn beso
@Trinchera: Esto no tiene mucho mérito. Pero sí es cierto que es curioso y aprendemos y debatimos sobre ello.
ResponderEliminar@Alba: El poeta griego Teócrito, alude en sus idilios a la costumbre de alejar el mal de ojo escupiendo tres veces sobre el propio pecho. Pero, Alba, a mí tampoco me agrada.
Escupir contra el cielo o el sol, ya lo dijo Berceo.
ResponderEliminarAhora bien: si funcionara escupir contra un país a ver si así se arregla un poco.
Húmedo sí quedaría.
Una vez más, todo depende de la cultura o usos costumbristas donde nos criemos. Personalmente me parece repugnante. Por ejemplo, el de los futbolistas que comentais. Escupen constantemente y se están tirando sobre el césped por las incidencias del juego.¡Qué asco! Revolcándose sobre escupitajos aagggghhh
ResponderEliminarPero como también dices, hay otras culturas que la connotación es distinta.
Un saludo!!
@Juan Carlos y Alejandro: Gracias, amigos.
ResponderEliminarA mi lo de los jugadores me parece un poco asquerosito... lo sdemás, curioso, la verdad.
ResponderEliminarCarpe Diem