A la rica medicina casera
La necesidad de torcer el rumbo de los acontecimientos o paliar de algún modo lo que a todas luces parece irremediable, hace que se profundice más en el misterio, en la utilización de métodos que hoy nos parecen increíbles.
La mostaza
Para quitar la tos y para las dificultades respiratorias. Incluso para el dolor de "tripas".
Sanguijuelas
Se cogían y se guardaban en botellas. Se alimentaban de agua que había que cambiar cada 8 días. En Alcoba (León) había una mujer que vendía sanguijuelas y hacía de curandera; por ejemplo, cuando los pechos de una mujer estaban enfermos, esta mujer chupaba la leche, o sea, la mala leche. A las sanguijuelas, después de haber chupado la sangre mala, las metía unos momentos en un plato con "cernada" para que expulsasen esa mala sangre que habían chupado.
Catarro
Para curar el catarro se utilizaba la siguiente receta: "Vino con grasa y azúcar bien caliente".
Barriga
Muelas
Para combatir el dolor de muelas se utilizaban los vahos de Beleño, un grano de incienso que se metía en el agujero de las muelas.
Hinchazones
Se usaban "fomentos" (agua caliente y sal). Para los hinchazones de los animales, se ponían en las patas una "empuchada", que era salvao con vinagre y manteca, todo ello envuelto en un saco.
Para saber más sobre costumbres y tradiciones:
"Cervera, Polentinos, Pernía y Castillería", Froilán de Lózar, Editorial Arúz, Segunda edición, Julio 2009)
SOBRE ESTA BITÁCORA

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 17 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +6.684.700 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +792.700 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Telegram y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!
Caray Froi ¿cómo sabes que tengo la intención de empezar con recetillas naturales? jajajaja.
ResponderEliminarPara personas que toman ya algunas, o bastantes, pastillas, muchas veces prefieren, ante un simple problemilla, recurrir a ciertos remedios caseros, bueno yo lo de las sanguijuelas ni de coña!
Besets.
Mi querido amigo, aprovecho tu post de hoy para comunicarte que me ausentaré unos días de la red, y por ello, te invito a que leas la "despedida" que hoy he publicado en mi blog. Y te deseo toda la felicidad del mundo para el próximo 2010.
ResponderEliminarUn abrazo.
@Edda, De algún modo lo he vivido, he visto los remedios que utilizaban con los animales y con las personas. Hay otros muy curiosos que se mencionan y que los abordaremos un poco más adelante. Pero a ver a ver, cómo nos presentas los tuyos en tu sitio.
ResponderEliminar@Juanjo, Tendrás que repasar a la vuelta todo lo que está programado, algunas cosas muy curiosas e interesantes, porque en unos días comienzo a abordar una nueva sección en este sitio: "Cien años". Para no perdérselo. Ya sabes que entiendo y respeto tu decisión, pero que voy a echarte mucho de menos. Cuida a tu gente y no olvides que dejas en la red muchos amigos.
Todo irá bien, Juanjo. Un abrazo
Lo de las sanguijuelas se lleva mucho en el mundo moderno, pero no precisamente para curar enfermedades..
ResponderEliminarJajaja de esas sanguijuelas no podemos desprendernos tan fácilmente.
ResponderEliminar@A ver, Paco, ¿qué sanguijuela te ha picado ahora? Jajaja. Pululan por ahí, pero no se lo dejaremos tan fácil, que la carne ya es muy dura para meterle el diente... Jajaja
ResponderEliminar@Edda, Vete preparando esas recetas mágicas.
En algunos pueblos todavía usan muchos remedios extraños. Por ejemplo para curar un orzuelo dicen de rozarlo con un anillo de oro o con unas tijeras. Yo lo vi hacer con unas tijeras en el pueblo de mi mujer y funcionó, pero en la farmacia venden una pomada para eso que me inspira más confianza.
ResponderEliminarLa sabiduría popular es rica en refranes y en remedios que funcionan.
ResponderEliminar@Antonio, Por más curioso que uno sea, siempre aprende algo nuevo de quienes le visitan. Gracias por esa anécdota que suma otra receta más.
ResponderEliminar@Javier, te añadí al pie del blog, pero te añado ahora mismo en el blogroll. Aprovecho para invitar a mis seguidores y visitantes a que se paseen por tu sitio histórico. Un abrazo
Me llamó la atención esta entrada. las tradiciones y costumbres parecen tan distintas en la distancia y al final son más las semejanzas. En Canarias hubo una gran tradición curandera ya caída en el olvido y apenas recuperada por libros como los del Centro de Cultura Popular Canaria, al que algunos estamentos critican porque hace la labor que la Administración no hace... ¡Vaya, me fui del tema! :)
ResponderEliminarSiempre me han llamado la atención este tipo de cosas... y la superstición siempre ha sido a la vez el compañero y el enemigo del hombre.
ResponderEliminarCarpe Diem