En los ratos libres
Quienes os asomáis a este ventana con frecuencia, ya habéis podido comprobar que nuestro fin, si es que podemos conceptuar a esta pequeña hemeroteca como un rincón donde se recuperan muchas historias increíbles, es, principalmente, entretener y reponer trocitos de otras vidas. A veces las historias que traigo, porque nada es mío (¡y quién puede decir que la historia es suya!), son tan extravagantes e imprecisas, que hasta me sorprenden a mí mismo. Ahora que mis ratos libres son casi todos, aprovecho hasta el último minuto para reflotar documentos que nos muestran manías y costumbres de la gente corriente.
Porque, con frecuencia se dice que "El tiempo es oro", querido lector, y rebuscando por ahí, he encontrado algunos ejemplos de cómo utilizarlo provechosamente.
HENRI FRANÇOIS D'AGESSEAU (27/11/1668-9/2/1751)
MAGISTRADO, ORADOR, CANCILLER FRANCÉS
Su esposa siempre tardaba diez o doce minutos en sentarse a la mesa a la hora de comer, tiempo que aprovechaba d'Arguesau para escribir unas cuantas líneas. Al cabo de quince años, el canciller publicó una obra en tres tomos, muy notable al decir de los periodistas de la época, de la que se hicieron tres ediciones. Toda ella había sido escrita en aquellos minutos que su señora desperdiciaba diariamente.
ERASMUS DARWIN - (diciembre 1731-abril 1802)
MÉDICO, NATURALISTA, FISIÓLOGO, FILÓSOFO BRITÁNICO
El doctor Darwin compuso casi todas su poesías y otros trabajos mientras iba o venía de visitar a sus clientes enfermos. Siempre llevaba los bolsillos llenos de tiritas de papel, donde anotaba todas las ideas y pensamientos.
FRANCIS BACON - (enero 1561-abril 1626)
FILÓSOFO, POLÍTICO, ABOGADO Y ESCRITOR INGLÉS
Lord Bacon debe su fama, principalmente, a las obras que escribió en los ratos de descanso que le dejaba su cargo de canciller de Inglaterra.
CHARLES WESLEY - (diciembre 1707-marzo 1788)
UNO DE LOS MÁS PROLÍFICOS COMPOSITORES DE HIMNOS
Carlos Wesley economizaba hasta los segundos. Una vez que tuvo que esperar a una persona durante diez minutos, tiempo que no pudo aprovechar en nada, exclamó: ¡¡He perdido diez minutos para siempre!!
Servidor, quien les recuerda en este blog a estas y otras gentes curiosas, entiende que, todo lo que se hace, todo lo que se piensa, todo lo que se sueña, puede servir en algún momento para canalizar muchas de las historias que mañana serán consideradas, tal vez mejor que hoy, por las generaciones venideras.
Ultima actualización, Ene2025 | +231👀
SOBRE ESTA BITÁCORA

Esta bitácora nace en noviembre de 2008 con el ánimo de divulgar historias curiosas y entretenidas. Son 17 años acudiendo diariamente a la llamada de amigos que vienen de todo el mundo. Con +6.684.700 visitas, un mapa del románico abierto a finales de 2023 que ya ha recibido +792.700 consultas y +6.100 artículos en nuestra hemeroteca, iniciamos una nueva andadura. Comparta, Comente, síganos por nuestros canales de Telegram y Wasap. Y disfrute. ¡Es gratis!
Y entiendes bien. Gracias por tu labor.
ResponderEliminarY además, se te agradece, porque haces que el tiempo que se pasa por aqui, nunca sea perdido.
ResponderEliminarCarpe Diem
Pues hay cuerda para rato. Y es verdad que uno aprende cosas nuevas cada día. Gracias a vosotros por acompañarme.
ResponderEliminarSaludos
Me ha sorprendido el trozo del que escribía mientras esperaba a la doña.
ResponderEliminarYo pierdo mucho tiempo, no lo aprovecho, y tengo mucho.
Abrazo
Depende de lo que cada uno entienda por "perder el tiempo". No hacer nada,en momentos determinados,también reporta beneficios,tanto para el cuerpo,como para la mente.
ResponderEliminarBuen día. Besitos.
Es que el tiempo ni se gana ni pierde. Como la energía, se transforma. ¿Una espera de diez minutos es perder el tiempo? Depende, quizá en esos diez minutos de espera tengas la idea más brillante de tu vida, cosa que no hubiera ocurrido de haber llegado puntual a la cita la persona ala quee sperabas. Lo mejor ser precabido y como esta gente que citas, Froi, organizarse: llévate un libro, una libretita, etc. Seguro que el tiempo da e sí
ResponderEliminarYo tuve un profesor de filosofía que dictaminaba que el tiempo no existe, que tan solo es una limitación impuesta por el ser humano. Desde entonces cuando tengo problemas de tiempo, que cada vez es más a menudo, recurro a este recuerdo para dimensionar de nuevo mi tiempo
ResponderEliminarBueno, pues como puede verse, hemos aprovechado bien el tiempo y nos hemos aconsejado mutuamente. Un saludo
ResponderEliminarYo aprovecho cuando saco de paseo a los perros para perder el tiempo pensando ocurrencias (vamos que ando atonta perdío)...cualquier día me pasa por encima un autobús...sólo espero que los chihuahas sobrevivan y que en ese momento tenga a mano un boli y un papel para poder escribir alguna tontería.
ResponderEliminarSalu2
Jajaja, muy bueno, Markos. Has puesto la guinda. Yo el caso es que no logro conciliarme con el tiempo, no me sale, no lo encuentro. Se me va en un suspiro...
ResponderEliminarSalu2