Morir de rabia
Un hombre de 53 años, que contrajo la rabia tras ser mordido por un murciélago, es la primera víctima mortal de esta enfermedad en el Reino Unido en los últimos 100 años. David McRae falleció en noviembre de 2002 tras ser diagnosticado de rabia, una afección que se da en algunos países de Europa del Norte y que no tiene cura.

McRae, era natural de Delph, cerca de Oldham, y se había trasladado a Escocia hacía 15 años, tras una ruptura matrimonial. Había manipulado murciélagos cientos de veces y estaba trabajando para la agencia medioambiental Scottish Natural Heritage, cuando fue mordido. Había formado parte de varias expediciones a la Patagonia e Irian Jaya.
Según Javier Echevarría, facultativo del laboratorio de referencia de la rabia del Instituto Nacional de Epidemiología:
La última víctima de la enfermedad en España fue un médico mordido por su propio perro en 1975. "En aquella ocasión, el hombre no quiso terminar el tratamiento antirrábico", la misma imprudencia mató al naturalista de Escocia.
Fuentes consultadas
Arts telegraph
El País
OMS
Imagen: Unirioja
El cuadro de la rabia
"El cuadro clínico de la rabia es espantoso". "Empieza con un dolor, una especie de angustia, en la zona de la mordedura. Luego, el virus va escalando por el sistema nervioso en dirección al cerebro. Empiezan las fiebres, el malestar, la garganta se inflama y se paraliza. Los perros rabiosos no beben porque les duele. Finalmente, el virus llega al cerebro y provoca una encefalitis. Entonces es cuando se desarrollan la parálisis, los dolores y la agresividad. Esta agresividad, la necesidad de morder, no es otra cosa que el medio que utiliza el virus para buscar nuevas víctimas, ya que se transmite por la saliva". Además, "después de aparecer los primeros síntomas, la muerte ya es inevitable. No hay nada que hacer".
Arts telegraph
El País
OMS
Imagen: Unirioja
Última actualización, Ene2025 | +10.882👀